sábado, 15 de agosto de 2015

viernes, 14 de agosto de 2015

Pico del Águila.

Puebla de Lillo, Valle del Porma. 

Por su vertiente norte discurre el río Silván, afluente del Porma. Línea definitoria de la primera línea del frente. 

Hacia el noroeste la carretera serpentea hacia el Puerto de San Isidro, cuya defensa tenía como responsable a Silvino Morán. Hacia el noreste la carretera atraviesa Cofiñal, asciende hasta el Puerto de las Señales y termina, a la entrada de Asturias, en el Puerto de Tarna, que era defendido por la Brigada republicana dirigida por Manuel Sánchez Noriega, Coritu

A continuación, se muestra una lista de fotografías de restos de parapetos, refugios, zonas de vivac... de las cúspides y collados de la Peña del Águila. Ésta estuvo en manos de las fuerzas sublevadas la mayor parte de tiempo. Pero fue conquistada por unidades republicanas, en la ofensiva que emprendieron en mayo de 1937. Por tanto, los restos han podido ser utilizados indistintamente.

Fue espacio de luchas encarnizadas. Las unidades de choque franquistas fueron, fundamentalmente, moros de la Mehala de Gomara y regulares. 










Ampliando la última imagen se puede ver la entrada a un refugio excavado en roca:  Una cueva. 

Pequeños restos materiales en la Peña del Águila, Lillo.




No es fácil, a día de hoy, encontrar restos metálicos en las zonas del frente. 

Por supuesto, quien escribe, y quien hace, igualmente, las fotos no lleva detector de metales; ni, en principio, es partidario de él, ni del fetichismo de restos bélicos. 

La miseria y el precio de los metales, la política institucional de recogida de metales en frentes y campos de batalla, la planificación y organización de batallones de trabajadores para la recogida de material de fortificación, los agentes erosivos, el transporte y sedimentación naturales, la oxidación... son factores de la dificultad de encontrar, sin excavar, metal a simple vista. 

A esta pequeña colección, se podrían sumar un par de latas de conservas. No las añado, porque ya tenemos imágenes en otras entradas, referentes a los sectores de los puertos de Aralla y de Pajares, para hacernos una idea. 

El frente se rompió por Camposolillo...



Desde los destacamentos de Riaño, Cistierna y Boñar se lanza la ofensiva, dirigida por el Estado Mayor del Ejército de Norte de las fuerzas sublevadas en 1936, y que contó en León con la presencia de Franco, a primeros de septiembre de 1937, que ya asumía en el bando golpista el abanico principal de los poderes del estado, para tratar de poner punto final al Frente Norte. En León, por la parte oriental, el Frente se rompe por Camposolillo. 

En 1937 no existía el Embalse del Porma, que fue puesto en funcionamiento en 1968. Bajo sus aguas quedaron total o parcialmente 8 localides. Entre ellas Vegamián, que sirvió de enlace, con un destacamento permanente, aunque variable en número de efectivos, entre Boñar, al sur, y Puebla de Lillo, en la línea del frente. 

Boñar: En el Valle del Porma...

De límite inicial del frente norte en León, a centro logístico del Ejército golpista. Concentró tropas, logística, intendencia, sanidad, veterinaria... de las tropas sublevadas, que trataban de avanzar hacia el norte, para abrir los puertos de San Isidro y de Tarna para la conquista de Asturias.

El frente se estabilizó durante más de un año, hasta finales de septiembre de 1937, entre Lillo (Puebla de) y Cofiñal.





Foto 1. Vista general del hotel del balneario de Boñar. Cumplió funciones sanitarias en 1937. Allí se atendían los casos que no eran evacuables a León. Terminó siendo un establecimiento antituberculoso. 
Foto 2. Salida norte de Boñar. Remontando el río Porma se accede a la zona del frente: Vegamián, Oville, Valdecastillo... ¡Y Lillo! 
Foto 3. Año de fundación del balneario.
Foto 4. En la fachada de la primera planta está la ventana que da acceso a la estructura de soporte de banderas. 
Foto 5. Lateral del balneario, orientado a mediodía.